
Una vez realizada la misma, el profesional encargado dictamino que debido a la inclinación que presentaba el árbol en cuestión producto del crecimiento irregular, el mismo representaba un riesgo latente, ya que de no resolverse esta situación algunas de sus ramas o tronco principal podía fracturarse y poner en peligro a los transeúntes de la zona. Por que recomendaba una “poda de Mantenimiento”, siendo esta poda de carácter preventivo era la más indicada ya que con esta se eliminan las ramas muertas, secas, dañadas, enfermas, esto ayuda a la disminución de riegos de ataque de fitopatógenos que provocan la pudrición del árbol y con ello la muerte de la especie.
Dada la situación con el árbol la poda deberá realizarse en intervalos necesarios hasta que se logre “enderezar” su crecimiento y la disposición de las ramas principales, por lo que habrá que estar vigilantes ya que todo dependerá de cómo se desarrolla la especie.
Por:
Arq. Mauricio Figuera.
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